Muchas organizaciones impulsan “la buena onda” y “la buena vibra” en su cultura corporativa. Hay que poner siempre una sonrisa, estar bien y difundir buenas noticias. La creencia bajo esto, es que si pensamos y actuamos en positivo… atraeremos buenas cosas!!!

La idea me es bastante simpática, pero luego me hago estas preguntas: si algo malo nos sucediera… ¿seríamos nosotros -supuestamente- los culpables de haberlo atraído? ¿Qué pasa si en la organización nadie quiere dar una “mala noticia”? ¿O si cualquier persona, por miedo a ser etiquetada de “negativa”, prefiere evitar el conflicto o disentir?

Las personas tenemos nuestros altos y bajos. Las organizaciones también. Las políticas que no se mueven con el “devenir orgánico” de sus integrantes, están desestimando la riqueza que nutren los errores, los dilemas y la sabiduría que evidencian los oportunos cambios de rumbo.

En todo momento debemos estar preparados para reir… pero tambien debemos estar preparados para llorar.

Saludos.

CB.-